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Las elecciones de la junta escolar de Minneapolis se celebran cada dos años. En 2026, se elegirán representantes para los distritos 1, 3 y 5, así como para dos escaños de representación general.
Todo Northeast y la mayor parte de University.
Distrito 1
Las respuestas reflejan los puntos de vista de los candidatos y no representan a Get On Board ni a ninguna de las organizaciones asociadas.
Mi nombre es Abdul Abdi, y tengo el privilegio de desempeñar el cargo de director del Consejo escolar del Distrito 1 de las Escuelas Públicas de Minneapolis y de presidente del Comité de Finanzas. Soy padre de estudiantes en MPS, por lo que comprendo de primera mano los deseos y las inquietudes que tienen las familias respecto a la educación de sus hijos.
Durante los últimos cuatro años, he ejercido un liderazgo financiero transparente, he fortalecido la rendición de cuentas, he apoyado a nuestros educadores y he mantenido a los estudiantes como el centro de cada decisión. Ante importantes desafíos presupuestarios y perturbaciones sin precedentes, trabajé con las familias, el personal y mis compañeros para proteger las aulas y mantener, al mismo tiempo, la estabilidad financiera a largo plazo del Distrito.
Busco la reelección porque cada estudiante merece una educación de alta calidad y la oportunidad de alcanzar el éxito, sin importar su origen o el barrio en el que viva. Sigo comprometido a fortalecer la alfabetización y el rendimiento académico, a apoyar a los maestros y al personal, a invertir de manera responsable en nuestras escuelas y a garantizar que cada estudiante se sienta seguro, valorado, motivado y preparado para la universidad, la carrera profesional y la vida.
Considero que las escuelas deben disponer de una flexibilidad significativa dentro de un marco sólido a nivel distrital que garantice la equidad, la rendición de cuentas y unas expectativas elevadas para cada estudiante.
Los directores, los educadores y los equipos de liderazgo escolar son quienes mejor conocen a sus estudiantes y a sus comunidades. Las escuelas necesitan flexibilidad para satisfacer las necesidades específicas de sus estudiantes. Los directores, los educadores y las familias deben tener una voz significativa en las decisiones relacionadas con la dotación de personal, la programación de horarios y el apoyo a los estudiantes. Esa flexibilidad fomenta la innovación, empodera a los educadores y permite a las escuelas responder a las necesidades locales.
Al mismo tiempo, la flexibilidad debe equilibrarse con la equidad, la rendición de cuentas y la administración responsable de los recursos distritales. Cada estudiante, independientemente de su escuela o vecindario, merece tener acceso a maestros excelentes, un plan de estudios riguroso, servicios de educación especial y el apoyo que necesita para tener éxito. El distrito debe fijar estándares claros, garantizar que los recursos se distribuyan de manera justa y exigir a todas las escuelas que rindan cuentas por los resultados de los estudiantes, a la vez que se les da la flexibilidad para determinar la mejor manera de cumplir con esos estándares.
El año pasado, nuestro trabajo sobre los límites máximos del número de alumnos por clase demostró lo que se puede lograr cuando las escuelas, las familias y los líderes distritales colaboran para crear mejores entornos de aprendizaje, sin dejar de poner a los estudiantes en el centro de cada decisión. Esa experiencia reforzó mi convicción de que las mejores soluciones surgen de la colaboración, la transparencia y saber escuchar a quienes están más cerca de nuestros estudiantes.
Seguiré abogando por una colaboración más sólida entre las comunidades escolares y el distrito, a fin de empoderar a nuestras escuelas, apoyar a nuestros educadores y garantizar que cada estudiante reciba una educación de alta calidad.
El aumento en la matriculación es una parte importante de la solución, pero no puede ser la única estrategia para garantizar el éxito a largo plazo de MPS. Las familias eligen escuelas en las que sus hijos recibirán una educación de alta calidad, se sentirán seguros y podrán alcanzar el éxito. Eso significa que nuestra principal prioridad debe ser ofrecer escuelas excelentes a través de un programa académico sólido, una enseñanza eficaz de la lectoescritura, apoyo a los estudiantes, entornos de aprendizaje seguros y alianzas significativas con las familias.
Debemos seguir invirtiendo en programas que las familias valoran, entre ellos la educación vocacional y técnica, los programas bilingües, los programas académicos avanzados, las artes y las vías de acceso a la universidad y al mundo laboral. También debemos fortalecer las escuelas de barrio, al tiempo que preservamos opciones de elección de alta calidad y haciendo que el proceso de inscripción sea acogedor y accesible.
Al mismo tiempo, debemos reconocer las realidades financieras a las que se enfrenta nuestro distrito. Como presidente del Comité de Finanzas, sé que no podemos depender únicamente del aumento futuro de la matrícula para resolver nuestros retos presupuestarios. Debemos seguir tomando decisiones financieras responsables y basadas en datos, mejorar la eficiencia operativa, buscar recursos adicionales estatales y federales, y asegurarnos de que cada dólar se invierta donde tenga el mayor impacto en el aprendizaje de los estudiantes.
Es por eso que apoyé el Plan de Transformación para todo el distrito. Aunque fue un proceso difícil, se elaboró con una amplia participación de la comunidad y se centró en crear un futuro más sólido y sustentable para nuestras escuelas. La meta es alinear nuestros recursos con las necesidades de los estudiantes, fortalecer las oportunidades académicas y garantizar que cada niño tenga acceso a una educación de alta calidad.
Mi compromiso es equilibrar la administración financiera responsable con la inversión continua en nuestros estudiantes, educadores y comunidades escolares. Al mantener ese equilibrio, podemos construir un distrito financieramente sostenible que continúe brindando excelentes oportunidades educativas a cada estudiante.
Los padres, los estudiantes, los educadores y los miembros de la comunidad deben convertirse en verdaderos colaboradores al moldear el futuro de nuestras escuelas. Mi responsabilidad como miembro del consejo escolar no es solo tomar decisiones, sino escuchar antes de tomarlas. Las mejores decisiones surgen de la participación comunitaria significativa, la transparencia y la comunicación abierta. Cada voz merece ser escuchada y respetada, y cada perspectiva debe ayudar a guiar nuestro trabajo. Cuando se incluye genuinamente a las familias y a las comunidades, generamos confianza, tomamos mejores decisiones y creamos escuelas más sólidas donde cada estudiante tiene la oportunidad de triunfar.
Las preocupaciones sobre el rendimiento de los estudiantes en lectura están totalmente justificadas y debemos centrarnos en lo que más importa: el éxito de los estudiantes. Si bien aún no hemos alcanzado el nivel deseado, estamos logrando avances significativos. Las Escuelas Públicas de Minneapolis han implementado La Ciencia de la Lectura (“Science of Reading”) en todas nuestras escuelas primarias y han invertido en una enseñanza de la lectoescritura basada en la evidencia y la formación de los maestros. Debemos proseguir nuestra labor apoyando la enseñanza de alta calidad, el desarrollo profesional continuo de los educadores, la evaluación temprana y la intervención para los alumnos con dificultades lectoras, además de forjar alianzas sólidas con las familias para reforzar el aprendizaje en casa. La lectura es la base del éxito en todas las materias, y cada niño merece la oportunidad de leer a su nivel de grado. Seguiré abogando por estrategias comprobadas, la rendición de cuentas y los recursos que nuestros educadores necesitan para que cada estudiante pueda alcanzar su máximo potencial.
Todos los residentes de Minneapolis pueden votar por un candidato general, pero también pueden votar por un candidato específico para el distrito.